martes, 23 de junio de 2009

"El arma mortífera más destructiva"

Es buen momento para jugar a las adivinanzas. A ver, contesta la siguiente pregunta: ¿Cuál es el arma más destructiva que nada cuesta emplear y que sin embargo se encuentra al alcance de todos? ¡Vaya preguntita! ¿Qué no cuesta nada y esta al alcance de todos? Definitivamente no puede ser una bomba atómica o un rayo láser, ni una nube mortal, estos son juguetes que solo están al alcance de contados líderes de potencias mundiales y ciertos militares de altísimo rango.
Y sin embargo es un arma que está a la mano de todos.
¡Nuestra lengua! Nuestra lengua es el arma más destructiva que existe sobre la tierra. Con la lengua podemos destruir reputaciones; desorientar y provocar confusiones; aniquilar esperanzas y causar guerras; dividir familias, inducir enfermedades emocionales que quitan todo deseo de continuar viviendo, sembrar mentiras, echar por el suelo a sueños y proyectos, desanimar a personas y crear temores infundados; debilitar a creencias que mantienen en equilibrio a la sociedad, acabar con ilusiones que nos estimulan y nos hacen creer que la vida si vale la pena a pesar de todo.
Todo este desastre se puede crear con la lengua sin siquiera tomar en cuenta todo el daño que estamos haciendo a los demás.
Chismes, rumores, criticas constructivas y burlas dizque – amistosas, todos son echados afuera con nuestra donde cumplen su nefasto propósito: destruir, aniquilar a otros.
Y lo más terrible de este proceso, es que todos participamos en este juego sin siquiera percibir el daño que estamos causando. No por nada encontramos en la Biblia una cita que dice; “La Lengua es un fuego, un verdadero mundo de iniquidad”. Corrompe el total de la persona, inflama el curso de nuestra vida.
También en la Biblia se halla otra cita que nos señala que “el que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de angustias”.
En otras palabras, nos esta indicando que no hay necesidad que esta lengua sea nuestra sea un arma mortífera cuando tomamos responsabilidad por las cosas que decimos con ella.
“El que quiere amar la vida y ver días buenos refrene su lengua”.
“El verbo cuando no da vida mata” (Autor: Nicanor Parra, chileno).
Acatando estas citas haremos mas agradable esa convivencia que algunos llaman vida…

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